Se había pasado toda la noche lloviendo, mucha niebla, frío pero debía continuar mi camino. La lluvia cesará en cualquier momento- pensé. Guardé la tienda mojada en la bolsa estanca, no quedaba otra, me puse en marcha.
Quería visitar la laguna del Jökulsárlón, escenario de alguna película como Tom Raider... Fue uno de los día en que mí cuerpo más sufrió las inclemencias.
Pero llegué a la popular laguna; empapada de pies a cabeza a pesar de ir con gore- tex , unas botas que se suponía no me iban a calar y pantalón impermeable también. Con un frío de mil demonios en los huesos me metí en el bar ( una casita de las prefabricadas poco acogedora), donde el tumulto se movía despacito para no tropezarse. Allí me encontré de nuevo con personas que a lo largo del viaje visitamos los mismos lugares.
Después de tomarme un chocolate caliente con un bollo dulce, me fui al baño. Quité los calcetines mojados, me puse otros secos y unas bolsas de plástico envolviendo cada pie. Debía continuar para no enfriarme más y ver si encontraba un lugar donde pasar la noche al abrigo, y tras mirar el mapa me quedaba bastante que pedalear.
¡Qué friísimo estaba!
No paraba de llover.
Y a pesar de todo estaba disfrutando muchísimo de ver todos aquellos islotes de hielo.
Casi me costaba pulsar el botón de la cámara, tenía las manos heladas.
Al estar preparada mentalmente ya antes de viajar a Islandia con mi bike que estas cosas podrían sucederme, no me desesperaron. Forma parte de la cicloaventura, es emocionante porque hay que salir de esos apuros de la mejor forma posible y superarlo te hace más fuerte.
Miraba a lo lejos y solo veía una infinita carretera. Iba concentrada en hacer kilómetros para llegar al punto que había planeado después de mirar el mapa, entonces alcé la vista para observar a mi derecha las lenguas del glaciar y ¡eureka! un refugio de emergencia. Torcí el volante y para allí que me dirigí.
El refugio está situado frente a unas lenguas de glaciar espectaculares. Todo de madera por dentro, limpio, caliente, con literas, mesa, ventanas.
Pude poner a secar todas mis cosas, hacer una comidita cicloaventurera y descansar sobre la litera cómodamente.
Mañana será otro día, me dije ya dentro del saco de dormir.
Haz de tu vida un sueño y de tu sueño realidad.
5 comentarios:
Hola Chiti, bueno viendo las fotos de esta etapa no sé si te habrás vuelto mas fuerte como dices, pero desde luego tu sistema inmunológico seguro que si.
Joer! Viendo las imágenes y leyendo el texto, hasta a mi me entraban ganas de que llegaras a algun lugar donde cobijarte, brrrr... brrrr... que frrrrrriiiiiiiiiiiiooooooooooo.
Había otras opciones: subirme a un bus en Jökulsarlón o esperar que amainara la tormenta. Decidí seguir pese a la lluvia, la humedad en mi cuerpo,y el frío que pedaleando se acentúaba,me calaba los huesos. Demostrarme a mí misma que lo que sueño puedo hacerlo realidad y que el esfuerzo me da felicidad, me hace un poquito más fuerte.No se por qué José, a veces me lo pregunto y no obtengo respuesta.Y ahora con tanta calefacción y comodidad una se siente más floja...Menos mal que ahí está la nieve ya para abrir huella y ver que el camino está a nuestros pies, un cordial saludo.
Un saludo para ti también Niebla
Enhorabuena por ese maravilloso viaje hecho realidad, por este y otros blogs tan amenos de tu edición que muestran y demuestran como se puede aprovechar una vida, como se puede soñar, como se puede entrar en calor, como.....Paz, compañera!!!
Manu (Xente)
Dice Emilio Duró -vídeos en vimeo- ese coatching que está tan de moda ahora, que vivir sin ilusiones resta años, que se vive más y mejor con ilusiones-como aquel niño al que se le dice que el domingo va a la playa, y él se pasa toda la semana soñándolo, preparándolo-.
Yo no se vivir de otra forma, aunque a alguien le pueda parecer extraña.
Tú no te quedas corto,transmites la pasión por la bike Manu, por la vida en definitiva.Yo también sigo Xente de Les Kuenkes, me encanta ver esas bajadas, los esfuerzos de las subidas, la tierrina pedaleada.Qué quedadas más buenas.
Gracias por la visita y por la Paz.
Buenas pedaladas.
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